Encriptar un disco

No es raro que llevemos siempre encima un pendrive o que hagamos copias de seguridad de la información de nuestro ordenador en un disco duro externo. Bueno, lo de las copias de seguridad debería ser algo habitual si no queremos luego arrepentirnos por haber perdido información importante. No son tan complicadas de realizar y, en todo caso, AQUÍ tenéis un tutorial que ya hice hace un tiempo.

Al móvil le ponemos un patrón, le activamos el desbloqueo por huella y en el ordenador tenemos (o deberíamos tener) una contraseña para acceder a él. Pero sin embargo, cuando hacemos esas copias en nuestros pendrives o nuestros discos las dejamos ahí, a la vista de cualquier mirón indiscreto que, si se encuentra con ellos, pueda descubrir lo que en ellos guardamos. Pues se acabó el miedo a que descubran que, diciendo que somos unos rockeros de la vieja escuela, comprueben que la música que guardamos en el pen es Maluma y Camela. Vamos a encriptar nuestro pendrive para que sólo se pueda ver su contenido si conocemos la contraseña.

DiskCryptor

DiskCryptor es un programa gratuito y de código libre que nos permite proteger discos contra miradas indiscretas. Lo que hace es encriptar el contenido de tal manera que sólo lo mostrará si ponemos la contraseña que hayamos definido. Para conseguir el programa debemos ir a s página de descarga y escoger la opción installer.

Instalador de DiskCryptor

Una vez descargado el programa, lo ejecutamos e instalamos como cualquier otro. Si nos pide reiniciar el equipo lo hacemos.

Cuando hayamos reiniciado el ordenador, pinchamos sobre el icono del programa para abrirlo.

Icono del programa

Una vez puesto en marcha podemos ver que no está en español, pero no te preocupes que es tan sencillo que incluso con un nivel de inglés a la altura del Príncipe Gitano lo entenderías. En la pantalla nos muestra los discos que podemos encriptar. Entre ellos está C: (el disco donde está instalado Windows), D: (en mi caso una segunda partición, un apartado, de mi disco principal con nombre linux) y un pendrive de 16 GB que se llama 16GB_llave. Este pendrive es el que vamos a encriptar.

Discos que podemos encriptar

Como decía, en mi caso voy a encriptar, o sea, proteger con contraseña, el disco de 15.1 GB que se llama 16GB_llave, así que lo pincho con el ratón y escojo Encrypt. Elegimos el sistema de encriptación, que en principio no tiene mayor importancia, y llegamos a una pantalla en la que nos pide, precisamente, la contraseña.

Contraseña de protección

Escribimos en Password la contraseña que queramos, la volvemos a escribir en Confirm (podemos pinchar en Show Password para comprobar que lo que queríamos escribir fue lo que finalmente tecleamos) y, hecho esto, le damos a OK.
El programa tardará un buen rato en realizar el proceso (en mi caso, 40 minutos) y, una vez finalizado, ya tenemos el disco protegido.

Si ese disco lo conectamos a cualquier ordenador, Windows no va a ser capaz de leerlo sin más y aparecerá un mensaje que dirá que no tiene formato y que si lo queremos formatear. Evidentemente, no es que no lo tenga sino que está encriptado, protegido.

PWindows no puede leer el disco

Para poder leer el disco será necesario que en el ordenador donde queramos acceder a su contenido también tengamos instalado el programa. Si es así, lo conectamos, abrimos el programa y escogemos la opción Mount. A continuación nos pedirá la contraseña y, si es correcta, nos permitirá ver sin problemas el contenido.

Montar el disco (poner la contraseña)

Y ya está, así de «complicado» es usar este programa que nos puede ahorrar muchos disgustos, sobre todo en empresas donde, si se realizan las copias de seguridad como corresponde, perder su disco con contenido sensible no sólo sería un problema por la propia pérdida sino también porque se habría generado un incidente recogido en la Ley de Protección de Datos.

Y ya sabéis que si tenéis alguna duda, me podéis consultar por Facebook, Twitter o usando nuestro Formulario de contacto.

Hasta la BITta.

PD: Desde PixworD declinamos cualquier responsabilidad de los daños que el lector pueda provocar en su dispositivo por error o desconocimiento.