Qué es la ciberseguridad

Seguro que todo os acordáis cuando de niños vuestra madre os decía “No entréis en ese callejón” o ya algo más mayores “no paséis por aquel barrio” o “no os juntéis con Juanito” o el famoso “no aceptes caramelos de desconocidos”. Bueno, sobre esta última frase, mi padre me decía “de lo de los caramelos, si te los dan, me los pasas”. Pobre papá, qué mal acabó…

Pues internet es una gran ciudad, brillante, deslumbrante, llena de oportunidades, pero también tiene sus callejones oscuros, con sus barrios llenos de malhechores, con un montón de “Juanitos” y con gente ofreciéndonos sus “caramelos”. El problema es que no tenemos una madre que nos advierta de los peligros de internet, así que, si me lo permitís, me voy a convertir en vuestra madre.

Yo soy tu madre

¿Alguna vez al entrar a nuestro ordenador ha aparecido un antivirus que dice haber escaneado nuestro sistema sin que nosotros recordemos que lo hubiéramos instalado o que le hubiéramos dicho que lo revisara?

Falso antirirus

¿Alguna vez habéis entrado a vuestro ordenador y habéis descubierto que se ha bloqueado (encriptado se llama en realidad) la información y ha sido imposible volver a acceder a ella?

Archivos encriptado
Archivos encriptados

¿Alguna vez habéis recibido un correo electrónico de Facebook, Twitter, Gmail o vuestro banco diciendo que “alguien ha tratado de acceder, que lo han bloqueado y que es necesario volver a poner nuestra contraseña para restablecer el servicio”?

Phising

Pues de todo ellos habla la ciberseguridad, de cómo protegernos frente a amenazas del mundo digital.

Hoy en día, las personas y las empresas vivimos en total conexión con internet: nos permite comunicarnos, llegar a amigos o clientes que de otra forma sería imposible.

Pero hay que saber protegerse de ese entorno y a eso nos ayuda la ciberseguridad. Aunque creo que lo primero es definir qué es la ciberseguridad.

Definición de ciberseguridad

La ciberseguridad es la defensa de las computadoras, servidores, dispositivos móviles, sistemas electrónicos, redes y datos de ataques maliciosos que ponen en riesgo la información que es procesada, almacenada y transportada por los sistemas de información que se encuentran interconectados.
El término se aplica a numerosos elementos, desde la protección hasta recuperación ante desastres y formación del usuario final.

A mí no me afecta, no soy nadie

Pero surgen las inevitables preguntas: ¿Y me van a atacar a mí? ¿Qué tengo yo que les pueda importar a los ciberdelincuentes? Si van a robarme fotos, hay gente famosa por ahí mucho más resultona. ¿Quién va a querer verme? Si quieren la información de mi empresa, hay otras mucho más importantes y cuyos datos serán mucho más atractivos.

Mi primer coche fue un Seat Panda. Le llamaban coche porque se vendía en concesionarios pero cuando te sentabas en él y decías “Eco”, sonaba “Eco, eco, eco…” de lo vacío que estaba. Esa un motor, cuatro ruedas, un volante para controlarlas, dos asientos delante (el “asiento” de detrás os lo explico luego si alguien tiene curiosidad) y los pedales. Por eso, yo siempre que aparcaba procuraba dejarlo cerca de un coche bueno porque pensaba: si llega un ladrón y quiere robar, ¿qué coche se llevaría? ¿El mío o el otro? En principio la respuesta parece obvia, pero veamos que no es tanto. Si la finalidad del robo es vender el coche después, evidentemente se llevarían el Mercedes. Por el Mercedes podrías pedir mucho dinero pero por el Panda, como mucho, podrías pedir perdón. Pero, ¿y si lo que quiero es sólo un coche para transportar material robado? ¿O usarlo para un atraco y luego deshacerse de él? ¿No sería mucho más fácil robar el Panda que el Mercedes? Los sistemas de seguridad, la alarma, los sistemas antirrobo serían mucho más potentes en el Mercedes así que, probablemente, en muchos casos, se decantarían por mi Panda.

TODOS somos posibles víctimas de estafas, engaños, descuidos y, cuanto más pensemos que nosotros no somos objetivo, más fácil será caer. En esta charla vamos a ver algunos de los peligros de internet, algunas de las trampas y fraudes que los “Juanitos” de los que hablaba al principio tratan de colarnos.

Aceptar que cualquiera de nosotros puede ser objetivo de un problema de ciberseguridad es el primer paso para querer conocer más cómo funciona internet y qué hacer para minimizar los riesgos.

En próximas entradas veremos con más detalle riesgos, amenazas, problemas y cómo evitarlos.

Y ya sabéis que si tenéis alguna duda, me podéis consultar por Facebook, Twitter o usando nuestro Formulario de contacto.

Hasta la BITta.

PD: Desde PixworD declinamos cualquier responsabilidad de los daños que el lector pueda provocar en su dispositivo por error o desconocimiento.