Comprimir y descomprimir archivos I.

Comprimir un archivo significa eliminar (permanentemente o no) determinada información de ese archivo para reducir su tamaño.
No es la intención de esta entrada explicar cómo se comprime un archivo sino aprender a usar un programa «gratuito» como WinRAR que realiza esa función.

Diremos que existen dos tipos de compresión básicamente:
– compresión con pérdida
– compresión sin pérdida

En el primer caso, la información que se elimina al comprimir no puede recuperarse así que el archivo una vez comprimido no puede volverse a dejar como estaba antes de la compresión. Eso ocurre, por ejemplo, con las imágenes. Uno de los formatos más habituales en fotografía a nivel no profesional es el jpg. Este formato comprime la imagen original de tal manera que, a nuestros ojos, la pérdida no es visible pero el tamaño informático puede reducirse en más de diez veces.

En el segundo caso, la información comprimida puede ser descomprimida de nuevo y conseguimos de nuevo el archivo original tal y como era. Esto es lo que sucede, por ejemplo, con un programa compresor como WinRAR.

Por cierto, aunque es un programa muy extendido y casi seguro que lo tienes instalado en tu ordenador, si no es así puedes conseguirlo AQUÍ.

Visto así, la pregunta es obvia, ¿y por qué no comprimir siempre sin pérdida? Porque son usos diferentes. En el caso de la imagen, por ejemplo, para el uso doméstico no tiene ningún sentido guardar la información que se eliminó para la compresión porque, a efectos prácticos, la imagen comprimida nos es perfectamente válida. Si se quieren imágenes sin compresión para un uso avanzado o profesional, existe el formato raw que cumple esa labor. En el caso de una compresión con WinRAR, su uso habitual es para enviar un número grande de archivos guardados en un único «paquete». El porcentaje de compresión es además menor.

Qué es WinRAR

WinRAR es un programa de compresión que se distribuye como shareware, lo que quiere decir que se puede probar sin pagar por él durante cuarenta días, que es el periodo de prueba que el fabricante estipula. Una vez pasado ese tiempo, nos aparece un mensaje al abrir el programa indicando que el periodo de prueba finalizó y que se debería comprar el producto. De hecho en su página indican que: «pasado este periodo de prueba deberá comprar una licencia o desinstalarlos de su ordenador«.
Aun así, es posible seguir usando el programa sin comprarlo aunque haya pasado el periodo de prueba, sin ninguna limitación, con toda su funcionalidad.

WinRAR permite comprimir y descomprimir archivos en dos formatos: zip y rar.

Si se comprime como zip el archivo final ocupará más espacio que con rar pero ese archivo comprimido se podrá abrir en un ordenador incluso aunque no tenga un programa como WinRAR ya que desde Windows XP el sistema operativo de Microsoft (Vista, 7, 8, 8.1 y 10) permiten comprimir y descomprimir archivos sin programas externos.

Si se comprime con rar, el archivo resultante será algo menor pero sólo podrá ser abierto con un programa capaz de leer archivos rar.

Lo que en esta entrada se detalle servirá tanto si se usa la opción de comprimir a rar como a zip, así que no especificaremos a qué formato se está comprimiendo.

Para poder seguir las explicaciones es necesario, por supuesto, tener instalado el programa, así que, si no me hiciste caso más arriba, pincha AQUÍ para conseguirlo.

¿Y cómo se ve un archivo que está comprimido con WinRAR? Pues como tres libros uno sobre otro, sujetados por un cinturón, tal y como puedes comprobar con la imagen que encabeza esta entrada.

Comprimiendo con WinRAR

Una vez instalado el programa, veamos cómo se usa. Supongamos que tenemos una carpeta con ocho archivos y que queremos enviar a alguien por correo electrónico. Podemos ir a nuestro programa de correo y adjuntar uno a uno cada archivo pero eso sería mucho más tedioso sobre todo si fueran cuarenta en lugar de sólo cocho. Además, si tuviéramos que llevar a alguien veinte hojas de un escrito, ¿las llevaríamos sin más en la mano o compraríamos una carpeta con gomas para transportarlas con más comodidad? Pues algo así hace WinRAR: nos crea un maleta, un carpesano en el que «guarda» los archivos que le indiquemos.
En este caso tengo 8 archivos que ocupan 3.11 MB como puede verse en el apartado Tamaño (a la izquierda).

OPCIÓN 1. COMPRIMIR LOS ARCHIVOS «SUELTOS»

Si seleccionamos los archivos y pinchamos con el botón derecho sobre uno de ellos nos aparecerá un menú en el que nos ofrece, entre otras muchas opciones, las de Añadir al archivo o Añadir a «winrar.rar».


Si pinchamos en Añadir al archivo nos aparece una ventana como la siguiente:

En ella hay muchas opciones pero sólo nos vamos a fijar en dos de ellas:

– Nombre de archivo: ahí escribimos el nombre del archivo que queremos que tenga una vez comprimido. El nombre de nuestro maletín.

– Formato de archivo: RAR, RAR4 o ZIP. Vistas las ventajas e incovenientes de los dos que vimos antes (rar o zip) escogemos la que nos convenga.

Una vez elegido el nombre y el método de compresión, le damos a aceptar y nos creará un archivo comprimido tal y como le dijimos. En la misma ubicación donde nos encontremos. Como podemos ver, el archivo comprimido Tutorial.rar ocupa 1.84 MB frente a los 3.11 MB que ocupaban los archivos originales. Esto hace que, a la hora de transportarlo o enviarlo por correo sea más cómodo (un único archivo en lugar de 8) y más ligero.

En el caso de escoger la segunda opción, Añadir a «winrar.rar» el proceso se hace automático: comprime a rar sin darnos opción de elegir el tipo de compresión y el nombre del archivo es el de la carpeta donde se encuentran los archivos (en mi caso, la carpeta se llama Winrar). Lo segundo (el nombre) no es grave puesto que podemos, una vez creado, cambiarlo pero si queremos comprimir con otro tipo que no sea rar no nos servirá esta elección.

En todo caso con ambas opciones ya tendremos nuestros archivos comprimidos y guardados en un paquetito todos juntos.

Si hacemos doble clic sobre el archivo para abrirlo veremos que nos mostrará su contenido y comprobamos que dentro tenemos los mismos archivos que teníamos al principio. Veremos, entre otras, tres columnas, una con el nombre, otra con el Tamaño que tenía el archivo antes de la compresión y otra con lo que ocupa una vez Comprimido. Podemos comprobar cómo en las imágenes jpg no hay casi compresión puesto que ya son archivos comprimidos. Sin embargo, en el pdf, bmp y doc (word) sí que se ha conseguido una disminución más que apreciable.

OPCIÓN 2. COMPRIMIR LA CARPETA QUE CONTIENE LOS ARCHIVOS

Si queremos comprimir todos los archivos de una carpeta tal vez sea mejor solución comprimir la carpeta completa y no los archivos «sueltos». Más adelante veremos por qué.
Para comprimir la carpeta que contiene los archivos nos situamos sobre ella, pinchamos con el botón derecho y tenemos, de nuevo, las mismas opciones que antes: Añadir al archivo (para poder cambiar el tipo de compresión y el nombre) y Añadir al archivo «winrar.rar» (el método automático). Con la salvedad de que, si se hace como el primer método el archivo comprimido se queda DENTRO de la carpeta donde están los propios archivos que hemos añadido y si se hace como el segundo (comprimiendo la carpeta que los contiene) el archivo comprimido se queda en la carpeta que CONTIENE a la carpeta que contiene, a su vez los archivos comprimidos. Esta explicación, que parece liosa, se entiende mejor si, al ir leyendo, se van haciendo pruebas con el propio ordenador. En todo caso, para una mejor comprensión de archivos, carpetas, rutas y demás, recomiendo leer mi entrada sobre cómo se organiza la información en un ordenador.

En este caso, cuando abrimos el archivo comprimido, en lugar de mostrarnos directamente los archivos lo que veremos es la carpeta que contiene a los archivos, igual que estaban antes de comprimirse y, haciendo doble clic sobre ella, muestra los archivos, comprimidos como en el caso anterior.

Descomprimiendo con WinRAR


Para descomprimir un archivo tenemos también dos opciones básicas. Para verlo pinchamos con el botón derecho sobre el archivo comprimido y, del menú que nos aparece, voy a comentar las opciones más relevantes.

  • Abrir o Abrir con WinRAR realizan la misma acción, abren el archivo y muestra su contenido. Lo que hicimos más arriba.
  • Extraer ficheros… Lo explico más abajo en detalle
  • Extraer aquí extrae el contenido del archivo comprimido en la misma carpeta que esté el propio archivo comprimido. Así que, si donde esté ese archivo ya hay otros documentos, fotos o vídeos lo que se extraiga se mezclará con lo que ya hubiera en esa carpeta. Por eso es recomendable comprimir la carpeta que contiene los archivos, siguiendo la OPCIÓN 2 que vimos antes.
  • Extraer en winrar\ lo que hace es extraer el contenido del archivo comprimido en una carpeta (a la que le dará el nombre del archivo que estamos descomprimiendo) que el programa WinRAR creará en la misma ubicación en que está el archivo comprimido. Así nos aseguramos que los archivos extraídos no se mezclan como sucedía en el caso anterior.

La opción de Extraer ficheros… nos muestra un menú en el que podemos elegir diferentes opciones pero la más importante es la de Carpeta de destino. Si no tocamos nada y Aceptamos esta opción será igual a la de Extraer en winrar\ y nos creará una carpeta con ese nombre. La ventaja de este método está en que podemos cambiar ese nombre y escoger uno que nos guste más, como por ejemplo, tutorial. Así, el programa creará una carpeta con ese nombre y extraerá en ella los archivos.

Hay que aclarar que:

– Si se comprimen archivos el programa WinRAR crea una copia que guarda dentro del archivo comprimido, de manera que los archivos originales no se borran.

– Cuando se descomprimen archivos, el programa WinRAR crea una copia descomprimida de los archivos en la ubicación que digamos pero en el interior del archivo (tutorial.rar en mi caso) siguen estando los archivos comprimidos, no los borra.

Espero que haya quedado clara la explicación. Para la mejor comprensión de esta entrda es necesario conocer lo que es un archivo, una carpeta, una ruta tal y como ya dije antes. Para lo cual, vuelvo a recomendar mi otra entrada sobre cómo se organiza la información en un ordenador.

Y ya sabéis que si tenéis alguna duda, me podéis consultar por Facebook, Twitter o usando nuestro Formulario de contacto.

Hasta la BITta.

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